[ Escribo sobre... ]
El viaje
Música actual: Filter - Take a Picture
Luz blanca…
Mis ojos no podían ver por esa luz intensa que poco a poco oscureció para llevarme a un cálido abismo sin nombre.
Abrí mis ojos desorientado, me levante con muchos esfuerzos y forcé la mirada para aprovechar la escasa iluminación que había ahí, hasta que por fin pude ver bien, se trataba de una caverna enorme!
No se cuanto tiempo pase viendo para todos lados y preguntándome que hacia ahí, pero como diablos iba a saber que hacia en ese lugar, si ni siquiera recordaba quien era yo y mucho menos como había llegado a ese sitio. Por fin después de mucho pensar los recuerdos fueron llegando poco a poco, supe quien era y con desconcierto recobre mi ultimo recuerdo.
Iba en bicicleta a la orilla de esa carretera, el trafico era intenso y yo trastabillaba cada que un vehículo pesado pasaba muy cerca de mi, hasta que sentí ese golpe fuerte por detrás y salí volando como en cámara lenta, el golpe contra el pavimento, la luz, el calor y luego la oscuridad.
Estoy muerto!
Estoy muerto y entonces este debe ser el reino de la muerte, pero no es nada como lo cuentan quienes lograron regresar de ella y yo no tengo recuerdos de mi existencia anterior como ángel y demonio. Es una caverna enorme débilmente iluminada no se porque y veo corredores que llevan de seguro a ningún lado y se pierden en la oscuridad. Donde esta el cielo?, o acaso estoy en el infierno? el purgatorio ni de chiste, esa es una farsa que invento un demonio hermano para confiar a los humanos de portarse mal, sabiendo que con unos milenios al fuego y con los rezos fervorosos de sus parientes vivos un día saldrían hacia la gloria del cielo, ha! pobres ilusos. Caramba, ni aun muerto guardo un poco de respeto. Tengo un castigo que pagar, así que algo malo debe de ocurrirme aquí, pero no hay nada, el tiempo pasa y no ocurre…el tiempo?, como puedo saber cuanto tiempo ha pasado?, en estos sitios el tiempo no significa nada y no tengo forma de saber, no siento mi corazón latir, no tengo forma de calcular un minuto, aunque si muevo mi dedo, creo que eso tarda un segundo, si muevo mi dedo 60 veces tendré un minuto y si lo hago 3600 veces tendré una hora y así sucesivamente, creo que puedo inventar el tiempo.
Empiezo a caminar siguiendo una cueva, moviendo mi dedo meñique una y otra vez y contando en mi mente. 1,2,3,4,5,...60. 1-1, 1-2, 1-3, 1-4…1-1-1, 1-1-2, 1-1-3…
...el tiempo transcurre, primero minutos, después horas, seguidos de días, semanas, meses y años y nada ocurre, camino sin detenerme nunca, no siento cansancio, ni hambre, ni nada, tan solo cuento, observo con atención si dejar de concentrarme.
1745 años, 3 meses, 14 días, 2 horas, 51 minutos, 8 segundos, y finalmente me detengo, casi al borde de la locura lanzo un suspiro lleno de desesperación, no se que hago aquí ni por cuanto tiempo estaré. De repente en una galería elevada, observo una sombra que se mueve hacia la luz y lo veo; mi hermano Yeuriel. Lanzo gritos de alegría, pero el no se inmuta, su mirada es dura, se mantiene en silencio viéndome hacia abajo.
-Vienes por mi para llevarme a mi castigo, verdad?, porque tardaste tanto hermano?
– No cabe duda que te mereces todos los castigos que has recibido, nunca dejaras de ser soberbio, arrogante y falto de respeto, para tu buena suerte no vengo por ti, ni iras a ningún lado que no conozcas, tan solo he venido a cerciorarme de que sigas tu camino y cumplas con tu destino
– Que dices?, voy a regresar?, pero acaso no estoy muerto ya?
– No, no lo estas, tan solo fue un imprevisto que llegaras a este lugar en donde se guardan todas las almas para el juicio final, pero ya tienes que regresar…claro a menos que ellos te alcancen.
Al terminar de hablar pude sentir algo atrás, voltee y vi como de las grutas salían criaturas horrendas que venían corriendo hacia mi; mi sentido de alarma me hizo ligero y corrí con todas las fuerzas que tenia, pero las criaturas eran mas rápidas, podía sentir como sus dedos descarnados rozaban mi espalda y finalmente me alcanzaron empujándome al suelo en donde me abrazaron con fuerza. Yo me retorcía lleno de horror tratando de safarme pero era inútil, no lo logre y cerré mis ojos para esperar el castigo.
Luz blanca…
Al abrirlos, sentía los cinturones de la camilla que me aprisionaban el cuerpo y mi cuello estaba inmóvil por un collarín. Olía a sangre y a carne quemada y me dolían muchas partes del cuerpo que no podía reconocer. La camillera al verme despertar me dijo – Perdiste el conocimiento por 20 minutos, tienes suerte, una fractura, raspones y un cuello lastimado, todo esta bien, trata de no moverte.
Cerré mis ojos y pensé en ese sitio a donde algún día tendré que volver y dudo que puede salir nuevamente.
Einyel vuela
Historias del angel
Entradas relacionadas:
Han escrito 4 comentarios de «El viaje»
Lady.LionCourt
Lunes 28 de noviembre, 2005 21:11.-
Ennoia
El regreso es inalterable, el tiempo solo dirá el momento preciso al encuentro obscuro y mágico entre grutas , cenizas y olor a azufre que solo los seres nocturnos suelen tener en su vida futura, pero un ángel, un ángel fortaleciendose cada día tal vez nunca llegue a pisar ese lugar.
LionCourt
mona_lisa
Lunes 28 de noviembre, 2005 21:25.-
:O Me dejaste sin palabras :D

Moon
Lunes 28 de noviembre, 2005 21:32.-
snif…......(}) abrazo.

rossyta
Martes 29 de noviembre, 2005 12:08.-
No cabe duda, me encanta cuando esrcibes, te felicito!!!!
Te mando muchos besos y abrazos, tqm y también te extraño.



